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Cafeteras

Espumador de leche vs Vaporizador: Principales diferencias de uso

Una pregunta típica entre los baristas caseros inexpertos es sobre la diferencia entre la espuma y la leche vaporizada. Esto puede resultar confuso para los recién llegados al mundo de la elaboración del café, ya que quizá no sepan ver las peculiaridades de estos dos procesos. La leche es leche. La forma de prepararla es muy importante y se utiliza para diferentes tipos de bebidas.

¿Cuál es la diferencia entre espumar y vaporizar? En este breve resumen, MilkFrotherTop explorará las dos técnicas principales de cómo preparar este producto lácteo para las bebidas a base de café. ¿Qué opción es mejor? ¿Cuál es el equipo adecuado para utilizar?

Definición de espumador de leche

La cocción o ebullición al vapor y el espumado son procesos similares hasta cierto punto.

En el mundo de los baristas, un producto “espumado” se clasifica como “seco”, en su definición. Esto significa que es elevado, más ligero, menos acuoso, y mantiene su forma gracias a su textura espumosa.

Es muy fácil crear este tipo de espuma. Debes añadir aire al líquido utilizando un espumador, una varilla de vapor o dispositivos similares.

Cualquier recipiente cerrado, que pueda agitarse, servirá, por ejemplo, una batidora. Otro truco de vida es utilizar tu prensa francesa.

La mejor manera de hacer mucha espuma es comprar un espumador manual. Este aparato es compacto, fácil de usar y de limpiar. La mayoría de los modelos son portátiles y funcionan con pilas.

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Si tienes más espacio en la encimera, opta por el espumador de cocina. Estos aparatos eléctricos son más potentes y ofrecen más modos de funcionamiento. Son un poco más caros que los aparatos manuales, pero funcionan con sólo pulsar un botón y tienen una función de apagado automático.

¿Qué es el vaporizador de leche?

En esta técnica, la leche se expone al vapor a presión, y conserva principalmente su consistencia líquida. El vapor calienta y texturiza el producto lácteo simultáneamente.

Calienta el azúcar láctico y descompone las grasas. Como el líquido se agita igualmente, las burbujas que se crean son uniformes. Suelen llamarse “microespuma”. Tiene una textura aterciopelada y sedosa. Cuando la vertemos en una taza, tiene un brillo reflectante.

Una varilla de vapor puede utilizarse para calentar y hacer espuma en tu bebida.

Espumador de leche vs. Vaporizador: Guía de uso

En la batalla del espumador de leche frente al vaporizador, ambos aparatos se enfrentan.

En realidad son lo mismo, pero los espumadores suelen estar equipados con 2 batidores: uno para espumar y otro para vaporizar. Ambos aparatos son multifuncionales y pueden utilizarse para preparar otras bebidas además de las de leche.

Veamos cuáles son las técnicas de elaboración de leche que se utilizan en estos aparatos.

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Preparación de la leche espumada

Para preparar un producto lácteo espumado y crear espuma, necesitas una pequeña cantidad de leche (ya sea fría o caliente), ya que así su volumen aumentará 2-3 veces.

Sólo tienes que empezar a mezclar o agitar el producto para desarrollar su textura. Debido a los movimientos rápidos, el líquido se airea y se convierte en espuma. Después del proceso, puedes notar que tu líquido se divide en dos capas separadas. Una capa es la leche, y la otra es una espuma espesa con grandes burbujas.

Cuando viertas este producto en tu café, la espuma permanecerá en la parte superior de tu bebida y no se disipará. Es suave y se extiende rápidamente. Cuando pruebes la bebida, podrás sentir esta separación de capas.

Puedes preparar ambos tipos de leche utilizando el mismo equipo. La espumada debe estar más aireada. No importa si utilizas un espumador manual o automático, el líquido debe tener una textura uniforme.

Si utilizas una varilla de vapor, coloca su punta cerca de la superficie del líquido. De este modo, puedes añadir continuamente más aire, como si estuvieras estirando la leche. Cuando el volumen del producto aumente, baja la jarra, de modo que el extremo de la varilla de vapor se mantenga por debajo de la superficie del líquido.

Consejos útiles para espumar la leche

No todos los tipos de leche pueden crear una gran cantidad de espuma. Es mejor utilizar leche fría, porque proporciona una mejor espuma que dura más tiempo. Si la necesitas caliente, trata de mantenerla dentro de los 140-150°F (60-65°C).

La espuma funciona muy bien con productos lácteos desnatados y sin grasa. Da una espuma muy ligera, que desgraciadamente no se mantiene durante mucho tiempo. Si necesitas una espuma cremosa, la mejor variante es la leche entera. Da una espuma espesa y pesada y la conserva durante mucho tiempo.

Los productos sin grasa no son tan sabrosos como los enteros. El producto del 2% es bueno para hacer espuma y para formar una espuma más grande.
Para obtener una espuma sabrosa y de alta calidad, limpia la varilla de vapor antes de preparar una bebida.
Cocinar la leche al vapor

La leche al vapor tiene una textura más pesada, y es menos espumosa que la leche espumada. La técnica que se utiliza para prepararla es diferente y no se basa en la aireación.

Basta con mantener la punta de la varilla de vapor justo debajo de la superficie del líquido. Colócala de forma que puedas crear un vórtice en la jarra y hacer girar el producto. Esto ayudará a calentar el líquido de manera uniforme.

Inclina la jarra para que el producto lácteo y la espuma se mezclen y produzcan una textura suave. La cocción al vapor desarrolla el sabor y la textura, mientras que la espuma crea espesor y cuerpo. Este tipo de leche siempre está caliente, y si necesitas espuma fría, es imposible hacerlo con un vaporizador.

Consejos útiles para la leche al vapor

Es importante saber que debes utilizar leche fría. Así te aseguras de que no hervirá inmediatamente mientras se cuece al vapor. El líquido no debe hervir ni sobrecalentarse, porque afectará al sabor de la bebida.

Normalmente, necesitas entre 20 y 60 segundos para obtener un producto de alta calidad. Depende del equipo que utilices: un vaporizador, una varilla o accesorios especiales que acompañan a tu cafetera.

Comprueba la temperatura de tu producto lácteo:

  • No debe superar los 70°C (160°F), de lo contrario, pierde su dulzura.
  • Si se supera esta temperatura, las proteínas se desnaturalizarán, y no conseguirás producir microespuma. Utiliza un termómetro calibrado, que indique la temperatura de tu producto lácteo.
  • Entre 65-70°C (150-160°F), la bebida estará llena de lactosa, que es conocida por su delicioso sabor dulce. Deja de cocinar al vapor cuando el líquido alcance los 135-140°F (55-60°C).
  • La temperatura puede seguir aumentando por sí sola.
  • Se puede utilizar cualquier tipo de leche en esta técnica, pero la leche entera es mejor que la desnatada.

Reflexiones finales

Para elegir el aparato que necesitas para preparar tu café favorito, intenta determinar qué estado de la leche quieres conseguir. Si te gustan las bebidas con una textura de leche adecuada y microespuma, opta por un vaporizador. Si te gusta conseguir una espuma densa para añadirla a tu bebida (ya sea caliente o fría), compra un espumador.

Esperamos que ahora estén más claras las dos formas de procesar la leche. Sólo tienes que elegir la marca de tu aparato y disfrutar de tus maravillosas bebidas de café.

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